Cultura

Cuando hablamos de la cultura en Palestina, el primer nombre que nos viene a la cabeza es el de Edward Said, que fue durante muchos años el representante de la cultura palestina en el exilio. Sus críticas a el proceso de paz de Oslo, le valieron muchos enemigos tanto palestinos como israelíes, pero el defendió por encima de todo el poder del pueblo palestino a elegir su futuro su forma de vida.

Pero son muchos los autores palestinos que desde el exilio han hecho de Palestina tierra de sueños y admiración. Tampoco podemos olvidarnos de Mahmud Darwish, que con sus poesías llena estadios en cualquier país árabe, además de promocionar actividades culturales durante muchos años desde su casa en Ramallah. La poesía palestina es digna de un análisis profundo y detallado, pero en esta breve introducción a la cultura palestina solo intentamos dar unas pinceladas para acercar al lector a la misma.

La cultura palestina es por encima de todo una forma de luchar contra el olvido que la ocupación y la desidia han provocado en una tierra que parece condenada al olvido. La cultura que se trasmitió de generación en generación y aglutina en su seno un largo recorrido de civilizaciones, desde los fenicios a los otomanos, pasando por las influencias griegas, romanas, persas o inglesa es ante todo una historia que determina una cultura rica en variedad. Tristemente, dicha variedad se encuentra ensombrecida por la ocupación, solo la medina vieja de Nablus se conserva hoy por hoy, en condiciones aceptables, sin olvidar la de Jerusalén.